miércoles, 19 de enero de 2011

Un árbol de noche

"- La primera estrella de la noche -dijo, cruzando los dedos.

- ¿Qué deseo pides cuando ves una estrella?

- Pido ver otra estrella"

Un árbol de noche. Truman Capote

...

Te gustó el fragmento de 'Un árbol de noche' y cogiste mi mano. Recuerdo que la brisa del mar nos estaba enfriando y, a pesar de encontrarnos al inicio del verano, hacía fresco. Me señalabas el cielo y me explicabas como se formaba un agujero negro y en qué se diferenciaba de un agujero de gusano... Mientras te explaiabas en Hidra fue cuando, de repente, supe que me encantabas. 

No es que no me guste la astronomía, pero cuando me la explicas y te veo tan entusiasmado, me pierdo entre tus estrellas y dejo de escucharte para, solamente, contemplarte. Me gusta verte señalando el cielo mientras me explicas que Bayer añadió 12 constelaciones adicionales, trazadas para el hemisferio sur. Te quedas mirándome esperando que asienta y, cuando lo hago, sigues tu relato y me cuentas que el hemisferio sur es el único lugar del mundo desde donde se ven las 12 adicionales. Quieres ir allá algún día, a Chile, des de donde cuentan que se pueden ver mejor. Te digo que nunca he estado en Chile y me respondes que tu tampoco. Y tu sonrisa, medio disimulada en la oscuridad de la noche, delata que te gustaría que fuera yo quien te acompañara.

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