viernes, 14 de enero de 2011

La chica del puente

- Mi problema fue que no tuve un buen comienzo…

- No se llevaba bien con ese chico? Por qué no tuvo un buen comienzo?

- Porque conmigo siempre es así. Empieza mal y termina peor. Nunca acierto cuando elijo un número. ¿Ha visto estos papeles pegajosos en espiral para atraer moscas? Pues yo soy igual. Atraigo las historias cutres que pasan a mi lado. Creo que hay gente así, que son como un imán para aliviar a los demás. Nunca acierto cuando elijo un número. Todo lo que… intento… Todo lo que toco se convierte en una putada.

- Como se lo explica Adèle?

- Pues la mala suerte no se explica. Es… es igual que el oído musical. Se tiene o no se tiene.

- El… el futuro es… es como una sala de espera. Como una gran estación con bancos y corrientes de aire, y detrás de los cristales un montón de gente que pasa corriendo, sin verme. Tienen prisa. Cogen trenes, o taxis; tienen un sitio a donde ir, alguien con quien encontrarse. Y yo me quedo sentada.

- ¿Qué espera, Adèle?

- …que me ocurra algo.

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